RELACIONES DE PAREJA

La Comunicación

La comunicación es quizás el pilar más importante en los que se fundamenta la relación de pareja. Es a través de una buena comunicación que podremos conocernos, comprendernos y amarnos. Sin embargo, cada persona construye su realidad en base a su experiencia y sus vivencias personales, por lo que las relaciones son complejas por naturaleza. Así pues, ¿cómo darnos cuenta en que aspectos debemos mejorar la comunicación con nuestra pareja?

¿Cuáles son los indicadores de una comunicación deficiente?

Hay una serie de miedos que impiden una buena comunicación. No saber qué decirle a tu pareja por creer que no tienes nada importante que expresar o creer que dirás algo que despertará su burla. Tener miedo a que el tema a tratar de pie a una discusión y eso te inhiba a la hora de comunicarte. Sentir que no se sabe expresar pensamientos y sentimientos en la forma adecuada. No decir lo que se piensa por creer que tu pareja no te escuchará de verdad, o no te comprenderá.

Que podemos hacer para mejorar la comunicación en la pareja:

En primer lugar, no ver a nuestra pareja como alguien que cubre una parte de nuestras necesidades y poder ver “al otro” en su totalidad, como el ser humano que es, alguien único y distinto.
Practicar una escucha activa, poner atención no sólo al mensaje, sino a los sentimientos y las emociones que nos transmite nuestra pareja. Sin juzgarlo y aceptando su visión de las cosas.
Tener la voluntad de conocer a tu pareja. Esto es un ejercicio que debe durar todo el tiempo que estemos con ella, toda la vida. La relación de pareja supone el crecimiento personal más importante de nuestras vidas.

Es fundamental el respeto por los sentimientos y las necesidades del otro. Nuestra pareja no es alguien creado para complementarnos, ni está a nuestro lado para cumplir con nuestras expectativas, las que nosotros creamos en nuestra mente idealizando a nuestra futura pareja. Se trata de una persona con sentimientos y necesidades propias, a la que demostraremos nuestro amor acompañándola, compartiendo nuestros destinos.

Además, hay que cuidar las formas al comunicarse. No hablar hasta que tu pareja haya terminado y escuchar con la máxima atención es fundamental para una buena comunicación. De igual manera, hay que evitar hablar cuando uno está enojado o dubitativo, intentando siempre centrarse en lo positivo. Si la conversación ha derivado en discusión hay que rebajar la tensión, evitar el enfrentamiento, admitir la parte de responsabilidad que se tenga y huir de la mentira. Hay que ser sincero y veraz. La verdad, en ocasiones duele, pero nunca hace daño.