La Terapia Gestalt pertenece a la psicología humanista. La corriente humanista se centra en la experiencia no verbal y en los estados alterados de conciencia. Se caracteriza por estar enfocada para desarrollar el potencial humano.

Fue creada en la década de 1940 por el psiquiatra y psicoanalista alemán, Fritz Perls.

Se basa en:

Vivir y sentir el presente, tomar conciencia de mi realidad. Darme cuenta de lo que me sucede en cada momento. Ser responsable de lo que soy, de mis propios pensamientos, sentimientos y acciones. Confiar en la autorregulación del organismo, proponiendo la búsqueda de la autenticidad y coherencia interna.

Sus objetivos:

Conocerme mejor, tomar conciencia de las conductas que limitan y obstaculizan mi vida cotidiana y mis relaciones personales, para poder mejorarlas. Conseguir mayor autoconocimiento, permitiendo desarrollar mis potenciales y acceder a otras alternativas, es decir, puedo decidir hacer las cosas de otra manera y relacionarme con los demás de otra forma.